El proyecto que realizo junto con mis queridas compañeras y amigas AECI: Cristina Agustín, Ester Albir, Ana Vila e Igone Zelaia, se basa en el patrimonio. Tratamos de acercar a los niños al conocimiento sobre la Valencia Medieval, pero no lo hacemos de una forma aburrida y monótona como pueden ser algunas visitas. Nuestro itinerario combina el conocimiento de las estructuras sociales de la época, los edificios y las transformaciones sociales con la fotografía, de tal manera que los alumnos conecten realmente con la belleza del aprendizaje y con las infinitas posibilidades que nos ofrecen las imágenes.
Nos embarcamos en el constructivismo como paradigma de nuestro proyecto, ya que creemos en que el aprendizaje, el verdadero aprendizaje, se realiza de forma interna, de forma personal. Esto es, que el sujeto debe formar parte activa de su propio aprendizaje, haciendo que sea el mismo el que aprenda a través de la experiencia, en resumen que sea el individuo el encargado de su propio proceso interno.
El proyecto está aún en "vías de desarrollo", ya que, debido a la cantidad de trabajos y la calidad que pretendemos dotar a nuestro proyecto, no hemos podido aún terminarlo, pero en breves, terminaremos este, nuestro apreciado proyecto.
Esperemos que sea bien recibido y que nuestro ímpetu y nuestro esfuerzo se vea reflejado en el resultado.
La elaboración de un método de
intervención social, no es más que un proceso, una forma de actuar para
conseguir unos objetivos, es decir, planificamos como se debe hacer las cosas
para conseguir algo. El problema viene cuando actuamos en una realidad, ya que
no podemos concretar una actuación puesto que esa realidad es cambiante y como
tal, nuestro plan de intervención en la acción social debe adaptarse a dichos
cambios, en resumen, cuando nos referimos a una intervención en la acción
social, el cómo se procede, se va formalizando y concretando en la realización
de las actividades, esto Ander Egg lo denomina método emergente. A pesar de
ello, siempre debemos tener claro cuál es la finalidad de nuestra intervención,
para qué intervenimos.
La forma de abordar esa realidad,
de entender el para qué intervenimos depende de:
Marco de referencia sobre el cual
se va a basar nuestro análisis de la realidad.
Condicionamientos contextuales.
Coherencia y competencia de quien
lo aplica.
Reacción de los participantes.
Villasante y otros proponen tres
grandes líneas sobre para qué podemos realizar una intervención de acción
social:
Adaptativa-Conservadora. Como su
nombre bien indica, intenta adaptar al sujeto excluido en la sociedad
existente, en otras palabras, intenta que los individuos que se alejen de la
norma social, se adapten a esa norma social. Es una línea conformista, ya que
no se pretende cambiar a la sociedad sino cambiar al individuo para que se
adapte a la sociedad.
Educativa-reformadora. En esta, los
profesionales creen que se ha de educar a la sociedad para que no exista esa
exclusión social, pero sin transformarla, es decir, sin necesidad de cambiar
esas estructuras sociales.
Transformadoras. En esta, los
profesionales creen que se debe transformar toda la sociedad, todas las
estructuras sociales, para que las personas excluidas sociales, dejen de serlo.
Es la línea más crítica.
En este para qué intervenimos
existe una ideología, un paradigma, una cosmovisión o como se quiera denominar,
que nos empuja y condiciona una manera determinada de entender no sólo la
acción social, sino también cómo analizar y comprender esa realidad.
Esta parte subyacente de los
métodos de intervención social, es denominada de muchas formas distintas, como
se ha dicho anteriormente, pero nosotros nos vamos a centrar en los paradigmas.
Los paradigmas, son entendidos como
formas de pensar y de actuar que nos sirven como marcos de referencia desde los
que se mantienen determinados supuestos teóricos o metodológicos.
Los paradigmas en las ciencias
sociales son:
Tecnológico o positivista: Nace en
la ilustración junto con el pensamiento positivista, a finales del S.XVIII
principios del S.XIX. El positivismo sostiene que toda práctica puede ser
explicada por la ciencia. Por tanto, la ciencia puedeexplicar la realidad. Tieneen cuenta ante otros muchos aspectos, la
eficiencia y la racionalidad de los procesos. Este paradigma, se centra en lo
objetivo, haciendo que el animador sea simplemente el que aplica la teoría y
unas técnicas. Esas técnicas, son en función de unos objetivos. En definitiva,
el paradigma posivista apuesta por la racionalidad en la intervención social,
así pues, trata de objetivar todo el proceso.
Interpretativo o Hermenéutico: tiene
como objetivo el desarrollo personal y colectivo. Sostiene que la realidad se
crea a través de unos símbolos y pautas utilizados en las interacciones sociales.
Por tanto, si la realidad se crea mediante interacciones sociales, esta
realidad está llena de subjetividad y valores y por tanto, de las vivencias de
cada uno de los actores sociales. En definitiva, el paradigma interpretativo
sostiene que la acción social debe interpretar esa realidad y el educador es un
mediador que interpreta las situaciones y favorece experiencias.
Dialéctico o crítico: tiene como
objetivo la transformación de la sociedad y la emancipación de los individuos.
Este paradigma entiende al educador social como un agente de cambio que
interpreta la realidad y genera alternativas.
Durante toda
nuestra vida, durante toda la historia,
hemos jugado y sobre todo el juego durante nuestra infancia, nos han
ayudado a desarrollarnos, a comprender el mundo y nuestro entorno así como el
desarrollo de nuestra propia identidad y valores.
El juego es
utilizado por tanto, no sólo como una forma lúdica de ocupar nuestro tiempo , también
es utilizado como intervención educativa, como forma de crear y transformar
nuestra sociedad, al igual como una forma de crear lazos entre por ejemplo,
familias, hermanos, tu grupo de iguales etc.
Como
profesionales, podemos utilizarlo, como he dicho anteriormente como una forma
de intervención educativa, pudiendo incorporarse a un proyecto y por tanto, a
unos objetivos específicos, pero debemos siempre adaptarlo al contexto,
destinatarios y por supuesto, a los objetivos.
El juego se
trata de una actividad lúdica, con reglas y normas que deben ser cumplidas, no
obligatoria, ficticia, que se desarrolla en un espacio y un tiempo determinado
y que no se sabe cómo acabara.
Existen muchos
tipos de juegos distintos así como muchas formas de clasificarlo.
Según su
antigüedad los juegos pueden ser:
Populares: son juegos que se conocen en
muchas partes distintas del territorio, aunque puede variar mucho de un lugar a
otro, como por ejemplo, cambio en las normas del juego, en el nombre, en el
número de participantes etc. Son transmitidos de generación en generación y no
se suele conocer el origen de estos.
Tradicionales: son juegos que como los
anteriores se conocen en muchos territorios, en un país o nación y que se
transmiten de generación en generación pero en este caso, sí que se conoce su
procedencia, ya que vienen desde la antigüedad o el origen del lugar. Se han
llevado actividades por parte de las
instituciones para la difusión y conservación de estos, por ser una parte importante
de la cultura, las tradiciones etc. del país. Estos son utilizados en muchas
ocasiones como herramienta de intervención educativa, ya que en muchas
ocasiones nos aportan conocimientos sobre nuestro origen, nuestras tradiciones
etc.
Juegos populares Romería de San Mamés (Cantabria)
Según el número
de participantes:
Individuales
Grupales
En pareja
Según dónde se
juegue:
De mesa.
De ordenador
De exterior
De interior
Según cómo se
juegue:
Cooperación
Oposición
Cooperación-oposición.
Otra forma de
clasificación es:
Juegos psicomotores: actividades que
hacen que los participantes prueben sus funciones motoras.
Juegos cognitivos: actividades que
ayudan a desarrollar la cognición de los participantes.
Juegos sociales: actividades que se
hacen de forma grupal, lo que ayuda a que los participantes se relacionen y
aprendan las normas de convivencia social, al igual que la resolución de
conflictosy en resumen la
socialización.
Juegos afectivo-emocionales: estos son
por ejemplo, juegos de rol o dramáticos. Los participantes desarrollan la
capacidad de empatía y por tanto, el reconocimiento y la expresión de emociones
propias y las de los demás.
En conclusión
podemos decir que los juegos pueden ser utilizados por tanto educadores sociales,
como profesores, es decir, tanto en la educación formal como en la educación no
formal. Pero no sólo para el desarrollo de la identidad propia, sino también
para el desarrollo de valores, por tanto, podemos decir que el juego lleva con
él un discurso ideológico, así que puede y es utilizado para difundir y perpetuar
la sociedad tal y como está estructurada, por tanto, también puede ser una
forma de transformarla.
LA MÚSICA Y LA INTEGRACIÓN SOCIAL. LA MÚSICA Y LA COMUNIDAD
En la actualidad se tiene más
conciencia acerca de la música como modo de integración social para jóvenes y
niños en riesgo de exclusión social, y por lo tanto, cada vez existen más organizaciones que se encargan de
trabajar la música como forma de integración. Un ejemplo de ello es el proyecto
‘Te toca a ti’, que trata de utilizar la música como forma de integrar a los
niños y jóvenes que se encuentran en un barrio concreto de Barcelona donde el
90% de la población se encuentra en situación de desempleo y la mayoría provenientes
de familias inmigrantes.
Mediante la música, los jóvenes aprenden
a trabajar en equipo, se reunirse con niños y jóvenes de su misma edad con
intereses y problemáticas comunes, ayudando a que estos, no deambulen por las
calles sin nada que hacer pudiendo meterse en líos, además de proporcionarles
una salida a sus frustraciones y
aumentando su autoestima al sentirse útiles y ser buenos en lo que hacen,
también ejercitan su creatividad e imaginación, además de aprender unas normas
de comportamiento y seguir instrucciones ya que en muchas ocasiones se les dice
que tienen que tocar.
Por lo tanto, la música es una
herramienta que debemos tener en cuenta los educadores sociales o profesionales
de lo social, para la integración y el desarrollo de autoestima, creatividad y trabajo
en equipo en menores con riesgo de exclusión social.
Otra experiencia que se utiliza la música como forma de
integración social y como forma de mejorar esta, nuestra sociedad, es un
proyecto llamado Unidos por el Flow, un proyecto llevado a cabo en Barcelona,
que trata de conseguir que las bandas latinas Latin Kings y los Ñetas se unan
para que comprendan que no existe diferencias entre ellos, promoviendo así,
mediante el desarrollo de la música, la danza o el teatro, un espacio de
convivencia, promoviendo la no violencia, la interculturalidad y las relaciones
de género y conseguir a su misma vez que los jóvenes se sientan realizados,
tengan actividades que los “saquen” de esa dinámica de violencia y puedan
labrarse un futuro ya sea de forma profesional con el arte como en otros
campos.
Aquí os dejo el link de su página de Facebook por si os
interesa el tema y queréis más información sobre ello y una canción de hip hop
realizada por los jóvenes