El barrio rojo
es un barrio en el que muchos niños viven rodeados de pobreza y de
prostitución. Muchos de los niños no se les deja ser niños ya
que desde bien pequeños tienen deberes y obligaciones como los adultos y muchas
niñas son introducidas en el mundo de la prostitución desde muy pequeñas. Estos
niños no van a la escuela por falta de medios y falta de ayudas sociales por
parte de su Gobierno.
Una mujer
fotógrafa se integra en el barrio rojo para conocer cómo viven allí y para
realizar fotografías y al observar la expectación que provoca en los niños
y las ganas que tienen de aprender comienza a enseñarles la fotografía, a
enseñarles a utilizarla y esos niños empiezan a ver su realidad a través de una lente.
La fotografía les
proporciona a los menores una oportunidad no sólo de aprender sino también de analizar
su realidad, de expresarse y de desarrollar la creatividad. Mediante la fotografía la mujer
intenta que éstos se labren un futuro, realizando exposiciones etc y además
intenta que los menores acudan a internados para que puedan tener una
educación y así salir del barrio rojo.
Durante todo el
documental se puede observar como el gobierno y la sociedad pone trabas a estos
niños por el hecho de ser del barrio rojo, esta situación más la dinámica establecida
en el barrio, hace que muchos de ellos no tengan oportunidades de salir de su
entorno, aunque algunos sí que lo consiguen, la mayoría no.
Así pues,
analizando el documental, se puede llegar
a la conclusión que aunque en muchas ocasiones no podamos cambiar la situación
de un barrio, ni de la mayoría de la población que allí reside, con esfuerzo,
dedicación y sobre todo, con el consentimiento de ellos, podemos conseguir al
menos que una persona cambie su situación y solo por eso, vale la pena
intervenir porque mejorar la calidad de
vida y el futuro de una persona es también cambiar el mundo.
Las
artes permiten que los seres humanos se expresen, expresen valores,
sentimientos, frustraciones, éxitos…
En
la escuela ya desde bien pequeños se nos educa en las artes, dibujo y música,
pero se imparte la dimensión técnica y se nos dice desde la guardería qué y
cómo tenemos que dibujar, pintar y hasta como se deben tocar los instrumentos,
dejando así de lado la creatividad y esa parte de expresión que lleva consigo
el verdadero arte. A raíz de este modo de enseñar arte, muchas personas
desconocen el talento que tienen, porque todos
y cada uno de los seres humanos poseemos un talento especial en alguna
de las artes, ya sea en poesía, como música o fotografía… ¿Por qué se nos ponen
límites, barreras, al desarrollo de nuestras capacidades? A mi parecer porque a
través de una cámara, como bien se ve en el video de Los niños del barrio rojo,
podemos reflejar nuestra realidad, podemos dejar constancia de lo que nos preocupa,
de un contexto en muchas ocasiones, desigualitario, injusto… y con ello, poder
crear conciencia en la sociedad, empoderarnos y por lo tanto, transformarlo.
Pero no sólo nos puede servir para esto, sino que además provoca que la
sociedad se acerque, hace que todas las personas que conviven en un mismo
territorio dejen de ser individuos y pasen a ser una comunidad, como por
ejemplo, en Quart Jove, que a través de la creación de espacios y de
actividades lúdicas conseguían que los jóvenes se acercasen, crearan vínculos y
se relacionasen varias generaciones, además y a mi parecer más importante,
crearan un sentimiento de pertenencia hacia su pueblo, también, en la
asociación Crearteeducación se
muestra cómo compartir arte, puede hacer que hasta en una ciudad tan grande
como es Valencia, se cree ese vínculo entre distintas personas y mejoren las
relaciones entre padres e hijos, dando voz a colectivos tan poco escuchados y
tan sobreprotegidos como son los niños.
Pero
cuando hablamos de arte, no podemos obviar el entretenimiento, ya que, al
realizar arte, nos divertimos, apartando preocupaciones de nuestra vida diaria,
dejando la mente en blanco, seguramente pensareis, eso no es importante, pues
en realidad, a mi parecer, es uno de los factores más importantes que nos
ofrece las artes, ya que, cuando las personas pasamos por una situación difícil
ya sea por deudas económicas, por problemas familiares o simplemente una vida
estresante, tendemos a ocupar nuestros pensamientos constantemente con la
situación que nos angustia pudiendo hasta provocar problemas mentales y
físicos, así pues, el arte puede significar dejar de lado las preocupaciones,
poner una pizca de alegría en vidas angustiadas y hasta conseguir que
encontremos soluciones a problemas que a raíz de esa angustia no encontrábamos.
Con
el arte, algo a lo que no le damos importancia puesto que en nuestra sociedad,
tal y como está estructurada, con el capitalismo salvaje, la globalización etc.
se considera algo secundario, sin importancia, ya que el desarrollo de las
artes, no nos hace más productivos, más competitivos, más individualistas ni
más pasivos, sino que más bien nos hace ser seres más activos tanto en nuestro
propio desarrollo personal, desarrollo de valores, de formas de vida como en
nuestra sociedad, pudiendo tener esperanza
y de actuar para cambiar el contexto, la realidad, y claro, todos
sabemos que a los gobiernos y al mundo en general no le conviene porque crear
personas críticas puede provocar que los privilegiados ya no sean tan
privilegiados, que el proletariado ya no este explotado, ni sea maltratado, ni
se vulneren sus derechos.
Para terminar, me gustaría que cada uno de
nosotros, escogiera un lugar, realizara un llamamiento y creara arte, así
podamos salvar este mundo, podamos salvar al ser humano de sus propias garras y
romper los barrotes de la jaula autoimpuesta.
¿Te atreves a soñar? Vamos a soñar para poder cambiar, desarrollarnos y avanzar.